La Troppa

(1987-2006)

Jaime Lorca, Laura Pizarro y Juan Carlos Zagal constituyen en 1987 el núcleo de un colectivo teatral llamado Los que No Estaban Muertos. Nacido en sus tiempos de estudiantes de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica de Chile, esta compañía genera tres montajes: El santo patrono (1987), Salmón vudú (1988) y El rap del Quijote (1989), los que ya incluían elementos del lenguaje que los caracterizará, como lo colectivo por sobre lo individual y lo lúdico y dinámico sobre lo discursivo.

En 1990, ya bajo el nombre de La Troppa, presentan su sorprendente versión de Pinocchio (adaptación de Collodi), con la que se configuran para los especialistas y para el público general como uno de los grupos de mayor proyección escénica, refrescando y renovando la escena al aunar  la construcción visual con la dramática y actoral.

Desde ese instante, La Troppa se identifica como un equipo integral de trabajo artesanal en el oficio del teatro, lo que navega contra corriente en un medio teatral donde resaltaban las fuertes figuras conductoras (Griffero, Castro, Celedón, A. Pérez, etc.). La Troppa va creando un camino donde el juego y la precisión son la base para expresarse en escena, generando puestas que se apoyan en un comprometido equipo de arte, donde además participan destacados diseñadores del momento (J. González, E. Jiménez, luego R. Bazaes). Lobo (1992, basado en la novela de Boris Vian) y Viaje al centro de la tierra (1995, a partir del relato de Julio Verne) profundizan en la incorporación de procedimientos propios del cine para lograr una teatralidad viva que actualice la textualidad de novelas de viaje iniciático. En estas obras nos encontramos con personajes que, desde complejas tramas personales y familiares, buscan su realización humana  encarando el riesgo de la aventura con humor y emoción.

Tras cuatro años de largas giras nacionales e internacionales y sucesivas reposiciones, en 1999 estrenan lo que para muchos es la obra cumbre de la compañía: Gemelos, adaptación de El gran cuaderno de Agota Kristof, obra de profunda y dolorosa reflexión, gran despliegue actoral y técnico y mágica visualidad, con la que recorren Chile y el mundo asombrando y encantando a la audiencia. Gracias a este montaje, La Troppa establece un acuerdo de coproducción, inédito para una compañía local, con Le Volcan, Scène National du Havre, Francia. Esto les permite en el 2003 estrenar la cuidada y bella producción Jesús Betz, con la que vuelven a impactar, imponiendo un altísimo nivel de calidad.

En el año 2006, y tras haber recorrido nuevamente las principales capitales del planeta, la compañía se divide. Zagal y Pizarro se reinventan con Teatro Cinema y Lorca con la compañía Viajeinmóvil. La Troppa deja una profunda huella en la historia de nuestro teatro, inspirando a cientos de jóvenes al demostrar que la creatividad poética, la constancia y el trabajo duro en el oficio rinden frutos inconmensurables.

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