Teatro del Silencio

(1989-...)

El Teatro del  Silencio es una compañía que reúne actores, bailarines, acróbatas, músicos y plásticos. Fue fundada por Mauricio Celedón y Claire Joinet en 1989, con la clara intención de desarrollar una fusión entre el mimo lírico de Marcel Marceau y el dramático de Étienne Decroux, instalándolos en el concepto de gran espectáculo extraído por su director desde su experiencia como actor en el Théâtre du Soleil,  dirigido por Ariane Mnouchkine.

En su búsqueda fusionó tempranamente el mimodrama, la música y la danza, concibiendo un lenguaje teatral que le ha permitido sensibilizar a un amplio público de edades, culturas, nacionalidades e idiomas diferentes, quienes apoyan la originalidad de un lenguaje universal que permite viajar en el tiempo y en el espacio, sin barreras ni fronteras.

El primer montaje profesional del Teatro del Silencio fue Transfusión (1989-1990),  mimodrama callejero inspirado en las migraciones que poblaron América. La relación del mimo con el objeto es aquí fundamental, creando atmósferas escenográficas que se narraban en las calles de un Santiago de Chile que recuperaba su vida democrática. Durante el año 1991 la compañía crea  dos obras más en Chile: Ocho horas, basada en los hechos históricos de las luchas populares de Chicago, que dieron origen al Día Internacional del Trabajo (1° de Mayo)  y  Malasangre o las mil y una noches del poeta, espectáculo inspirado en la vida del poeta francés Arthur Rimbaud. En ambos montajes la fusión del mimodrama con la música son los soportes fundamentales.  Con  Malasangre  comienzan a itinerar por numerosos festivales de América, Europa y África del Norte, optando la compañía por fijar su residencia en Francia, facilitando así su circulación  internacional. Después de dos años, la compañía regresa a Valparaíso (Chile) para crear Taca Taca, mon amour (1993), inspirada en los principales acontecimientos de inicios del siglo XX que influirán en el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Con esta obra se cierra un ciclo de creaciones en el que la danza comienza a ganar su espacio en el mimodrama, intercalando coreografías que crean ritmos corales vertiginosos.

El lenguaje del grupo tiene un nuevo giro en 1995, cuando  Mauricio Celedón realiza la puesta en escena de Candides (interpretación libre del famoso texto del autor francés Voltaire) para la compañía francesa Cirque Baroque. Crear al interior de un circo con actores mayoritariamente formados en los códigos de este género le permite construir la estructura dramática sobre el cuerpo de acróbatas experimentados. Estos  influencian a los actores, a la vez que estos últimos lo hacen desde la rica expresión teatral, rompiendo ese ejercicio artesanal de la "rutina" de los números circenses, y explorando hacia un espacio de fusión entre el teatro gestual y las artes del circo. La obra es bien comprendida por el público y la prensa especializada, recayendo sobre ella algunos premios con los cuales la gran familia del nuevo circo francés reconoce el valor de sus producciones.

Decididos a  profundizar en el cruce de danza, trabajo de actor, mimo y circo, crean en  1997 Nanaqui- Dossier N° 262 602 – El hombre que se dice poeta,  inspirada en la vida y obra de Antonin Artaud. En esta puesta en escena incorporan a su geometría espacial la verticalidad en los desplazamientos de los personajes, situación que adquiere madurez en 1999, cuando la compañía monta Alice underground, obra en la cual el Teatro del Silencio instala su propia versión de gran espectáculo. Para ello se diseña una carpa de circo en cuyo centro existe un agujero de varios metros cúbicos de perforación, impregnando al espacio de un olor a tierra imposible de sustraer de los códigos expresivos de la obra.

“El  personaje de Alicia está construido desde la fusión del mimo, la danza y la acrobacia. Es como una muñeca que  cristaliza en parte el sueño de Craig de un actor marioneta. Su figura se percibe desde ángulos y velocidades  distintas. Esto se ve acentuado en el hecho que el personaje es simultáneamente escenificado. Diversas Alicias ocupan el espacio desde un agujero central hasta el techo de la carpa, generando un caleidoscopio en el cual el espectador queda capturado” (Celedón 2006).  El impacto de este montaje los hace girar por Europa y América Latina, incluido Chile, hasta el año 2002.

La compañía  se abre definitivamente  a influencias de otros realizadores  a través de la incorporación al grupo de actores de África, Europa y Latinoamérica, quienes gravitan con sus cosmovisiones al punto de generar al interior del grupo un espacio de reflexión estético transcultural, que los lleva a una propuesta cristalizada en la trilogía inspirada en la Divina Comedia de Dante (2003-2008)  con las obras O Divina la Commedia – Inferno, Purgatorio  y Paraíso. Aquí el grupo dialoga, a través de la obra de un clásico, con algunos de los problemas más agudos de nuestra época: el exilio, los sin papeles, las guerras, el neoliberalismo, el dolor y el miedo de una  cultura desesperanzada y desesperante.

La prensa especializada ha seguido atentamente esta trilogía, titulando sus artículos como: Divinos incendios de subversión (Roland Duclos), Paraíso radical, radicalmente moderno (D. Eugène), pudiéndose leer en ellos frases de su director tan lapidarias como “creo que el hombre está totalmente asfixiado (…) es un rehén de esta sociedad” (La Voix du Cantal).

A fines del 2009 la compañía terminó su larga residencia en Aurillac y se instala en París, creando en 2010 Emma Darwin, en donde Mauricio Celedón continúa con  su búsqueda de un teatro en que predomine la emoción y en el que sus referentes sean la historia universal.  

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