Equilibrio Precario

(1994-...)

Equilibrio Precario emerge en la escena teatral de los noventa como una de las compañías chilenas de mayor valor en la práctica del teatro de calle y de objetos. El trabajo del grupo es impulsado por la dupla Arturo Rossel y Carmen Luz Maturana, combinando la actuación, la música, el diseño teatral y la literatura como fuentes de creación. Junto al actor Ignacio Mancilla y Gonzalo Muñoz, Equilibrio Precario debuta a público con el montaje El ñato Eloy (1994), versión libre de la novela del escritor chileno Carlos Droguett, Premio Nacional de Literatura 1970. La obra se basa en la utilización de objetos en desuso que han sido cuidadosamente seleccionados, regalados al teatro, para la construcción de marionetas y elementos escenográficos de manufactura propia (Rossel 1995: 101). Así, el trabajo de Equilibrio Precario se funda en una “concepción de la teatralidad que arrancaba de la animación de lo inerte, pero no de materiales primaros, sino de objetos ya existentes, cargados de un uso” (Carvajal y Van Diest 2009:193).

La estética de la compañía surge a partir de una experiencia de residencia realizada junto al Gran Circo Teatro en Berlín, en la galería de arte Tacheles. Aquí observan cómo los artistas reciclan objetos en desuso para la creación de obras, interpretando este gesto como relato del sobreconsumo industrial europeo y norteamericano. La compañía reconoce entonces cómo la reutilización de objetos en el caso de nuestro continente latinoamericano, a diferencia de otras latitudes,  se liga tanto a una operación de afecto, de valor simbólico y emotivo, como a la necesidad y carencia material. En este sentido, tal como sugiere Carmen Luz Maturana, el nombre de la compañía subraya que “vivimos en un permanente equilibrio precario de las cosas: material, sentimental, humano, histórico, democrático” (En Carvajal y Van Diest 2009: 200).

En su trabajo escénico la compañía combina diversas estrategias, centrándose en la visualidad y plasticidad, pero siempre acorde a las necesidades de cada proyecto: reutilización de objetos como potencial dramático, la figura del actor, técnica de sombras, multimedia, entre otras estrategias escénicas. La presencia de la banda musical en vivo con composiciones de autoría propia y el apoyo de un narrador o cantor ha formado parte de algunos de sus trabajos más connotados. También la escenografía ha sido clave en el trabajo del grupo, elaborando mecánicas transportables para “llegar a lugares inhóspitos, insólitos” con el objetivo de diversificar los públicos (Rossel 1995:102). Junto a El ñato Eloy (1994) y El Caballo Caballero (1998) la compañía ha llevado a cabo un notable trabajo de itinerancia por diversas localidades de Chile y fuera del continente a lo largo de más de diez años.

Equilibrio Precario ha contribuido a poner en escena historias locales y mitologías populares, fomentando la recuperación de la oralidad popular. Entre ellas destacan: La niña de la Calaca (1995), escenificación de un relato oral Mapuche-Huilliche, proyecto que contó con el patrocinio del Museo Chileno de Arte Precolombino, y Rosa Yagán (2004), basado en el libro Rosa Yagán, el último eslabón de la periodista Patricia Stambuck y Los indios de la Tierra del Fuegode Martín Gusinde. El año 2008 la compañía estrena Clotario, obra centrada en la figura del dirigente sindical Clotario Blest,y Ubú Rey, montada con marionetas, tal como fuera concebida por Alfred Jarry.    

Volver






25 Imágenes