Teatro Ictus

(1955-...)

Fundado en 1955, Ictus es la compañía independiente de más larga duración en Chile. El talento creativo de sus integrantes, la creación de un método y de un sello artístico propio, su capacidad de respuesta y renovación en diferentes periodos, la formación de un público propio y su modelo de gestión y administración han sido la base para la construcción de un teatro de personalidad autoral y compromiso político-social.

Sus procesos artísticos han aprovechado y potenciado el talento de creadores fundamentales en el desarrollo de las artes escénicas y la cultura chilenas; artistas como Nissim Sharim, Delfina Guzmán, Claudio di Girólamo, Jorge Díaz, Jaime Celedón, Héctor Noguera, M. Elena Duvauchelle, Elsa Poblete, Mónica Echeverría, Paz Yrarrázaval, Maité Fernández, Carlos Cerda, José Secall, Roberto Parada, Roberto Poblete, Paula Sharim, Jaime Vadell, Marco Antonio de la Parra, entre otros, han desarrollado en Ictus su potencial creativo.

En su más de medio siglo de trayectoria se pueden identificar al menos cuatro etapas:

1.- 1955-1960, impulsado por su grupo fundador compuesto por alumnos escindidos del Teatro de Ensayo UC, es un tiempo exploratorio de definición de un proyecto teatral, sobre la base de repertorios de reconocidos  autores clásicos y contemporáneos y de teatro para niños de autoría nacional;

2.- 1960-1967: recambio de creadores, al ingresar actores formados en la U. de Chile con experiencia en el Teatro de la U. de Concepción, y por actores vocacionales destacados por su talento histriónico. Se instalan en la Sala La Comedia en la calle Merced de Santiago Centro, que les da la plataforma de estabilidad e identidad  ante el público. Del periodo anterior continúa Jorge Díaz, quien se inicia en la dramaturgia en este teatro que escenifica sus principales obras del periodo. Díaz impregna a Ictus de propuestas vanguardistas ligadas al teatro del absurdo, y hacia 1965, enfatiza su carga de crítica política, complementada por obras de otros autores que expresan las luchas sociales de los ’60 en Sud y Norte América.

3.- 1968-1988. Ictus afianza su sello teatral al desarrollar un método de creación colectivo de obras, muchas veces en conjunto con dramaturgos o adaptando textos literarios.  Basadas en un juego actoral desparpajado y realista, sus obras de humor agudo e irónico, de exploración de la dramaticidad social con momentos emotivos y de confesión íntima, plantean  posturas críticas de denuncia contingente al sistema y de propuesta de cambios políticos y culturales. Traspasan la frontera de 1973, siendo su método creativo un soporte y aporte para profundizar su veta crítica-propositiva, ahora, comprometida con el retorno a la democracia. Ictus se transforma en un referente de teatro cuestionador, de recuperación de memoria  y movilizador, conservando una voluntad de permanente revisión de su trabajo y de ellos mismos. 

4. 1989-…. En el cambio de escenario político y cultural de caída de muros y sistemas, Ictus explora en nuevos temas y autorías, siempre escenificados desde su estilo ya característico. Antiguos miembros se retiran y se incorporan nuevos, al tiempo que se realiza un arduo trabajo de discusión y renovación interna para mantener vigente su propuesta, apuntando a un público que sigue buscando y disfrutando de su  sello.

La historia de Ictus está llena de aciertos creativos, de animadas discusiones internas, de fuertes crisis creativas y organizativas, de innovación y también de continuidad y de reinicios, de capacidad de invocar y contener a su público, procesos que han ido marcando su larga travesía. Recorrerla es revivir desde su impronta un decisivo periodo de la historia sociocultural de nuestro país y del teatro.

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